Esta es una oportunidad para alinear tu corazón con el corazón de Dios antes de comenzar tus tareas diarias. Aunque el tiempo es corto, el impacto es eterno. Cada mañana, durante 15 minutos, nos reunimos para orar, agradecer, presentar nuestras cargas y escuchar la voz del Padre en comunidad. No es una reunión formal ni necesitas prepararte, solo ven tal como estás. Cámaras y micrófonos apagados, solo tú, Dios y la voz de quien dirige la oración esa mañana. Puedes unirte todos los días o solo los días que puedas.
De lunes a viernes, de 7:15 a 7:30 a. m.
Te compartiremos el enlace una vez de unas al grupo.